inma roizCuando hace dos o tres años escuché en la radio el nombre de Inma Roiz, a raíz de la publicación de Manuela, su ópera prima, lo primero que me atrajo de ella fue su condición de ayalesa. Esta circunstancia hizo que ya de entrada sintiera hacia ella un aprecio especial, aún sin conocerla personalmente.

De Manuela he oído y leído críticas muy favorables. De su autora, también. Por ello la he escogido para inaugurar el ciclo de entrevistas de este recién inaugurado 2016.

De sus respuestas se desprende que sabe muy bien quién es y por dónde se mueve, aspectos muy importantes para transitar con dignidad por el laberinto del actual mundillo literario.

 

CHARLANDO CON...: Bienvenida a Charlando con… Preséntese, por favor, ¿quién es Inma Roiz?

INMA ROIZ: Soy una ayalesa muy vinculada a mi tierra, periodista de profesión y escritora de vocación.

CHC: A muchos autores/as, la vocación de escribir les llega de una afición temprana por la lectura, ¿es también su caso?
IR: Supongo que lo uno va unido a lo otro. Siempre he sido muy lectora, desde niña. Me recuerdo levantándome de la cama con un libro entre las manos y sentarme en el sofá, sin desayunar ni nada, absorta en la lectura.

CHC: ¿Qué leía Inma Roiz en su infancia y en su juventud?
IR: Leía un poco de todo, lo que estaba de moda y lo que nos mandaban en la escuela. Pero quizá lo que más me marcó fueron clásicos castellanos como Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós, o La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín. Son libros que no olvido y que a veces releo. También tuve un tiempo en que leía mucho teatro.

CHC: De niña, ¿soñó alguna vez con ser escritora?
IR: Sí, sin duda.

CHC: ¿En qué momento de su vida descubrió que quería serlo?
IR: Supongo que el deseo estaba ahí y se hizo consciente cuando empecé Manuela.

CHC: Su primera novela publicada, Manuela, está ambientada en el siglo XVIII, tiene su epicentro en Ayala y Las Encartaciones y como protagonista a una mujer. ¿Cómo surgió la idea?
IR: Supe que los padres de los insurgentes mexicanos eran de esta zona y lo que al principio iba a ser una investigación histórica enseguida me enganchó y me decidí a escribir una novela.

CHC: Escribir acerca de un territorio cercano y querido, como es el caso de Manuela, ¿condiciona?
IR: En mi caso a favor. Me ha ayudado mucho conocer el entorno para imaginármelo hace trescientos años. El paisaje forma parte de la novela.

CHCManuela es una novela basada en personajes y hechos reales. ¿Hasta qué punto ha sido usted rigurosa con la Historia?
IRCon la Historia con mayúsculas, la que se refiere a la época y los lugares en que se desarrolla la trama, he tratado de ser todo lo rigurosa que he podido. Con la historia de los personajes principales, la referida a su existencia, he intentado ser fiel en aquellos episodios más importantes de sus vidas. Ahora bien, Manuela es una novela y como tal la he escrito.

CHC¿Es autora de emplear mucha documentación o más bien de la justa y tirar luego de intuición?
IRManuela es una novela muy documentada, porque al desarrollarse en el siglo XVIII necesitaba recrear toda una época desconocida para mí. No todas las novelas necesitan tanta documentación, pero pienso que siempre hay que investigar, leer y aprender sobre lo que estás escribiendo. Sea histórico o contemporáneo, sea conocido o no para el autor.

CHC¿Cree que un autor/a puede penetrar en la mentalidad de alguien que vivió hace doscientos, quinientos, dos mil años?
IRCreo que es un ejercicio muy recomendable, porque te obliga a distanciarte de tu tiempo y de tu espacio. Ahí es donde se hace fundamental la documentación y el conocimiento. Ahora bien, siempre partimos de nuestra propia concepción de las cosas, nunca nos podremos abstraer del todo de quienes somos en realidad.

CHC¿Considera lícito escribir sobre un personaje histórico, darle voz, carácter, acción, sin conocerle a fondo? ¿No es deformar la realidad de ese personaje?
IRSiempre y cuando sepas a donde quieres llegar, y eres honesto con el trabajo que realizas y presentas, no creo que sea ilícito. Hay novelas históricas muy bien trabajadas en las que la Historia, de la que hablábamos antes, la de los acontecimientos históricos, son un reflejo bastante real de lo que sucedió y nos ayudan a entender según qué episodios. Pero también existen las que descuidan los datos históricos y sin embargo funcionan muy bien por la trama de los personajes.

CHC¿Cómo ve el género histórico en general?
IREn realidad yo no soy una lectora ferviente de este género. Me gusta pero no más que otro tipo de novelas. Escribí Manuela porque me encontré con la historia de sus personajes y surgió delante de mí la novela. Sin embargo, y gracias en parte a los lectores, veo que es un género que engancha, que a quien le gusta lo busca y se vuelve fiel a él y a sus autores.

CHC¿Quién es para usted el/la máximo exponente de la novela histórica?
IRNo sabría decir, pero por mencionar un nombre me viene a la cabeza Matilde Asensi.

CHC¿Cree posible aunar en una novela historia y aventura sin desvirtuar la primera ni empobrecer la segunda?
IRSin lugar a dudas. La Historia está llena de aventuras. Otra cosa es saber encontrar el equilibrio entre ambas.

CHC¿Es seguidor de películas históricas?
IRNo principalmente.

CHC¿Cuál es su favorita?
IRNo la tengo.

CHC¿Qué es lo que hace buena o mala a una novela?
IRCreo que el que llegue a los lectores, que les haga ilusionarse, engancharse, vivir a través de los personajes.

CHCEntre una buena acogida por parte del público o una buena acogida por parte de la crítica especializada, ¿con cuál se quedaría?
IR:  Las dos son importantísimas. La del público es fundamental, una inyección necesaria para seguir escribiendo. La crítica especializada también es importante, siempre y cuando haya un público detrás.

CHC: ¿Hay alguna novela que no haya podido finalizar?
IR: Más que una novela en sí misma, hay ideas, inicios, argumentos que se han quedado en el camino.

CHC: Si es así, ¿cuáles fueron los motivos?
IR: En mi caso, para que una historia florezca necesito interiorizarla, sentirla como propia, si no se produce ese hecho, si no me creo a los personajes y sus vidas empiezan a formar parte de la mía es muy difícil que siga adelante.

CHC: ¿Qué autores y/o autoras han influido más en su obra, si es que alguno/a lo ha hecho?
IR: No tengo autores fetiche, pero sí es cierto que Márquez o Juan Rulfo son fundamentales en mi mesa. Pero voy variando mucho.

CHC: ¿Cómo ve el panorama literario a nivel de Euskadi, cómo a nivel del Estado español y cómo a nivel internacional?
IR: A nivel de Euskadi yo creo que está creciendo y eso es bueno. Hay muchos autores, algunos más visibles que otros, pero la variedad y la cantidad van en aumento. Creo que eso es una buena señal. A nivel del Estado e internacional no me atrevo a opinar mucho, pero lo cierto es que entre lo que se publica y lo que se publicita hay una gran cantidad de buenos libros que se quedan en el camino.

CHC: ¿Cree que se lee todo lo que se debiera?
IR: Siempre se puede y se debe leer más. Ahora bien, cada época o tiempo marca sus lecturas, y no creo que se lea tan poco como se dice, creo que se lee de distinta manera.

CHC: ¿Por qué no se lee más?
IR: La inmediatez a la que estamos acostumbrados hoy en día, esa necesidad de acabar todo rápido, de pasar enseguida a otra cosa, hace que parezca que se lee menos, sin embargo, nunca hemos estado más unidos a las letras, aunque sea a través de un teclado. Creo que sigue habiendo buenos lectores de libros, y entre los no lectores, que siempre los ha habido, se lee más que antes, y no hay que despreciarlo.

CHC: ¿Cree que desde los organismos pertinentes se fomenta debidamente el amor a la lectura, a la escritura, a la cultura?
IR: No lo creo en absoluto. No se hace nada por evitar la piratería, las copias ilegales de cualquier producto cultural, y, además, hoy no se protege a los autores ni a la cultura en general. Se actúa como si pudiéramos vivir sin las artes, como si pudiéramos prescindir de ellas, cuando eso sería algo trágico por no decir catastrófico.

CHC: ¿Qué opinión le merecen las Ferias del Libro?
IR: Me parece una buena manera de acercar el libro a la gente, de sacar la cultura a la calle, de estar presentes en la vida cotidiana de los lectores y de la gente que no lee también.

CHC: ¿Qué haría, si estuviera en su mano y si es posible hacerlo, para mejorarlas, para atraer más público?
IR: No sabría decir cuál es la fórmula. Hay mucha gente implicada en las Ferias del Libro y se está haciendo un buen trabajo, pero a veces los resultados no son los deseados. Creo que las Ferias son una tuerca más del engranaje de la cultura, tiene que funcionar todo el sistema.

CHC: ¿Hay algún autor/a a quien no “pueda” leer?
IR: No lo creo, pero sí es cierto que me dejo llevar por mis afinidades y cuando un autor no me cae bien tiendo a evitar sus obras.

CHC: ¿Y quién es el autor/a al que le encanta leer?
IR: Depende del momento.

CHC: ¿Cree que en algunas -o en muchas- ocasiones el éxito de un autor se debe a tener un nombre reconocido en otros medios o a una estudiada campaña de marketing?
IR: Sí, suele ser bastante determinante.

CHC: ¿Cree que puede haber autoras/es que por no ser conocidos en otros ámbitos o no disfrutar de una adecuada promoción puedan pasar inadvertidos a pesar de tener trabajos dignos de obtener más éxito?
IR: Sí, por supuesto que hay muy buenos autores que pasan inadvertidos.

CHC: ¿Qué opina de los autores/as que firman libros escritos por los denominados “negros”?
La literatura, por sencilla que sea, es algo más que escribir una palabra detrás de otra. Siempre hay una parte del autor volcada en el texto. Nadie debería apropiarse de la obra de otro.

CHC: ¿Qué opina de los Best Sellers?
IR: Que no hay por qué demonizarlos. Hay de todo entre ellos, buenos y malos libros. Aunque reconozco que yo no soy lectora de Best Sellers.

CHC: Se dice que hay autores y autoras que guardan en el cajón de su escritorio el contrato de algunos de los principales premios literarios del Estado, o sea, que en el momento que lo firmen y acepten las condiciones, tienen el premio asegurado. ¿Qué opina?
IR: Que puede ser cierto, pero no me atrevo a juzgarlo. Todos sabemos que hay premios más certeros que otros, no sé hasta qué punto está todo firmado de antemano, pero sí es cierto que el momento puede determinar una acción u otra.

CHC: Si a usted le llegara (en caso de que no le haya llegado) una propuesta así, ¿cómo se lo tomaría?
IR: No lo sé, la verdad. No me puedo poner en esa situación.

CHC: ¿Qué opina de los talleres de escritura?
IR: Que fomentan la escritura, y la lectura, y los encuentros entre gentes que sienten inquietudes literarias. Eso siempre es bueno.

CHC: ¿Se puede llegar a ser buen escritor si no se lleva dentro esa especie de… “don”?
IR: Hay muchos tipos de escritores, pero el ‘don’ del que hablas es lo que diferencia a unos de otros, yo creo.

CHC: ¿Cree en la inspiración?
IR: Creo más en el trabajo diario. Sí es cierto que un día puedes tenerlo más inspirado, pero si no estás trabajando, si no estás encima de ello de nada sirve.

CHC: ¿Relee mucho sus escritos?
IR: Constantemente.

CHC: ¿Corrige mucho sus escritos?
IR: Casi tanto como releerlos.

CHC: A la hora de la redacción, ¿habla con sus personajes?
IR: Supongo que a veces y de forma interna sí, pero no es algo consciente.

CHC: Imagino que en el momento de ponerse a la escritura de una obra tiene prefijados los personajes y el argumento, pero, ¿aparecen tramas nuevas, e incluso nuevos personajes, a medida que la cosa avanza?
IR: Siempre aparecen nuevas situaciones, personajes con los que no contaba… eso es lo que más enriquece el texto. Al menos a mí me entusiasma esa parte del proceso.

CHC: Suele decirse -a mí me sucede, sin ir más lejos-, que para ponerse con garantías a la escritura de una novela hay que tener muy claro al menos una cosa: el final. ¿Está de acuerdo?
IR: En mi caso sí. Tengo que ver clara la escena final. Cuando ya sé cómo voy a terminar la historia es cuando cuento con ella. El final para mí es tan importante o más que el principio.

CHC: ¿A cuántas personas deja leer sus borradores?
IR: A no muchas. Y cuando ya está muy avanzado el texto.

CHC: ¿Hasta qué punto le influye la opinión de sus lectores de borradores?
IR: Escucho lo que me dicen, pero no suelo hacer mucho caso.

CHC: ¿Y la de sus lectores una vez publicada la obra?
IR: Esa opinión me interesa muchísimo. Ahí sé si he acertado o no con mis decisiones.

CHC: Más de un autor y de una autora afirman que sus más allegados no leen sus escritos jamás, es decir, ni en borrador ni en publicación. ¿Qué opina de ello?
IR: A mí me gusta que me lea la gente que quiero, los que me conocen. Es una forma de comunicarme también con ellos.

CHC: ¿Qué es Novélame –biografías noveladas-?
IR: Es un nuevo proyecto con el que estoy entusiasmada. Hacemos biografías noveladas, contamos la historia de vida de aquellos que no quieren que sus recuerdos se pierdan en el tiempo. Recogemos testimonios y los narramos, ponemos en palabras vidas enteras.

CHC: ¿Hay alguna novela en mente?
IR: Sí, estoy trabajando en una nueva novela.

CHC: ¿Es posible vivir de la literatura?
IR: Es posible en muy pocos casos. La inmensa mayoría de los escritores tienen que buscar otras fuentes de financiación para vivir.

CHC: ¿Su sueño como escritora?
IR: Ser una buena escritora y poder vivir de ello.

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