david gonzalez rudiezSi a través del trabajo desarrollado es posible intuir la personalidad de su autor, yo diría que los cortometrajes realizados por David González Rudiez dejan entrever a un hombre sensato, observador, humilde, profundo, con la mirada puesta en el cielo pero los pies bien firmes sobre la tierra.

Un tipo consciente de sus virtudes y de sus limitaciones al que no le ciegan las luces de neón ni las palmaditas en la espalda.

Un profesional que ama su vocación/profesión pese a conocer los sinsabores que este amor conlleva en ocasiones.

 

CHARLANDO CON…: Bienvenido a Charlando con… Por favor, preséntese. ¿Quién es David González Rudiez?
DAVID GONZÁLEZ RUDIEZ: Realizador audiovisual, nacido en Bilbao en 1980. Residente en Madrid desde el 2009. Creador de la productora Rojocamaleón.

CHC: Su Curriculum dice que a los 18 años ya se dedicaba a la realización audiovisual. ¿A qué edad comenzó su afición/pasión por el mundo audiovisual?
DGR: Quizás un poco antes de los 18. Sobre los 16 años, que fue cuando dejé de jugar al baloncesto, lo cual me había obsesionado hasta ese momento.

CHC: ¿Recuerda si esa afición le viene de algún hecho concreto, por ejemplo una serie de televisión, una película, un anuncio…?
DGR: Probablemente de cuando empecé a ver las primeras películas de Tarantino. El Mariachi de Rodríguez, que parecía que demostraba que cualquiera, con lo puesto, podía hacer una película… Un tipo de cine con el que conecté muy fácilmente en aquel momento. Después vino Lynch, Cronenberg…

CHC: ¿Qué veía David González Rudiez en su infancia y en su adolescencia?
DGR: Star Wars, Indiana Jones, Tiburón… Películas de aventuras principalmente, y si transcurrían en el espacio, mejor que mejor.

CHC: ¿Hubo alguien que le «envenenó» con esto de la cámara y de la claqueta?
DGR: Mi padre compró una videocámara casera cuando yo tenía unos trece o catorce años. Fue con ella con la que empecé a probar y experimentar, aunque al principio no me dejaban ni tocarla por si la rompía. (Al final la rompí…)

CHC: Además de cómo realizador, ha trabajado usted como guionista, montador, operador de cámara… Si tuviera que quedarse con una de estas tareas, ¿cuál elegiría?
DGR: Pues con ninguna en concreto, si te soy sincero. Hay momentos que disfruto y otros que disfruto menos en cada una de estas tareas… Creo que lo bueno es que al encargarme en muchos casos de todos los aspectos no hay ninguno que llegue a quemarme… Si siempre fuese guionista o cámara o montador estoy seguro de que llegaría a saturarme.

CHC: ¿Cuál de esas funciones le resulta más complicada?
DGR: Ninguna en particular, llevo mucho tiempo haciendo de todo un poco.

CHC: ¿Y cuál más gratificante?
DGR: Más o menos lo mismo. Aunque he de decir que como guionista, cuando doy con una idea potente o termino un trabajo de manera satisfactoria, me da un subidón que quizás cuando trabajo de cámara o montador no se puede igualar.

CHC: Usted se ha especializado en el cortometraje. ¿Casualidad o decisión?
DGR: Bueno… No sé, es una pregunta que no sé muy bien cómo responder. Está claro que el cortometraje es más barato (en general), fácil de llevar a cabo, de distribuir… Y que a la larga, en tantos años, he hecho muchos… No descarto para nada hacer un largo en un futuro próximo y dejar esta «especialización», lo que pasa es que, como te comento, todo se complica y es más incierto en el mundo del largo. Lo que tengo bastante claro es que cuando afronte el largo, será en unas condiciones económicas similares a las de mis últimos cortos, es decir, justito.

CHC: ¿Cuál fue su primer corto?
DGR: Con la cámara doméstica que compró mi padre hice un montón. No sabría decirte. El primero en el que conté con equipo (estudiantes de una escuela de cine y TV) y actores profesionales fue Cuatro años (2001).

CHC: ¿Qué tiene de especial el cortometraje?
DGR: Para mí, como persona que los lleva a cabo, una manera de contar breve y concisa, y realizable. Que va al grano sin demasiado adorno ni irse por las ramas.

CHC: Más de una vez he pensado que el cortometraje es al mundo del audiovisual como la poesía al literario, es decir, una obra breve en la que toda la historia a contar, todo el mensaje, debe ser diseñado, ordenado, condensado y medido con una precisión absoluta para que el resultado sea impactante, sin fisuras, para que nada quede, digamos, incompleto. ¿Qué opina de esto?
DGR: Estoy de acuerdo. Pero también es verdad que el corto, por la libertad que brinda, también puede ser un campo para la experimentación. Tampoco tiene por qué estar todo siempre tan medido, ni intentar impactar… ni siquiera ha de buscar necesariamente y a toda costa la satisfacción del espectador.

CHC: Una de las mayores críticas negativas que suelen hacerse del cortometraje es que muchos de ellos te dejan con la sensación de no saber qué se ha visto, de que el final es ambiguo, de que se juega mucho a dejar cosas en el aire. ¿Cómo lo ve?
DGR: No estoy de acuerdo, aunque claro, hay de todo, con tantos cortos que se hacen al año… Yo personalmente en este formato prefiero que no me lo den todo mascado. Que el corto sea como un germen de una idea a la que luego yo tenga que dar vueltas en mi cabeza y completar los huecos.

CHC: Y uno de los mayores elogios que recibe el cortometraje es que en un tiempo reducido te cuenta toda una historia, que te produce emociones muy potentes, que su mensaje te llega como una bofetada, como un beso inesperado. ¿Está de acuerdo?
DGR: De nuevo, con tanta producción, hay hueco para todo. Para cortos de este tipo también, los cuales dejan en el espectador una sensación de plenitud, de haber asistido en unos pocos minutos a una historia completa, con introducción, nudo y desenlace y todos los flecos atados. Aunque, tal y como te decía algo más arriba, siempre prefiero/agradezco, como espectador (y creo que también como creador), la ambigüedad.

CHC: ¿Puede hacerse un buen corto partiendo de un mal guión?
DGR: No lo sé. Será más difícil, tendrá que tener más virtudes en la dirección, en los actores… No digo que sea imposible pero sin duda parte con desventaja. Yo siempre procuro que mis guiones estén lo mejor posible. O al menos que a mí así me lo parezca y sentirme a gusto con ellos.

CHC: El paso lógico de un realizador de cortometrajes, ¿es el largometraje?
DGR: Quizás hace unos años, cuando la situación era otra, sí. Ahora mismo, ya no lo sé. Y menos de cara al futuro…

CHC: Un buen realizador de cortometrajes, como usted, ¿tiene asegurado el ser buen realizador de largometrajes?
DGR: Asegurado no, pero al menos habrá podido foguearse y lograr pericia, aprender a narrar, y una formación más completa y variada (en el mundo del corto hay que aprender a hacer un poco de todo) que si no hubiese pasado por el mundo del cortometraje. Es una buena escuela, sin duda pero no asegura nada.

CHC: ¿Cuál ha sido, y por qué, el corto que más problemas le ha dado a la hora del rodaje?
DGR: Nunca he tenido un rodaje complicado. Siempre soy muy consciente de las necesidades de producción y nunca me meto en camisas de once varas. A lo sumo, en el rodaje de La calma, gran parte del equipo se quedó atrapado en la carretera por una nevada y empezamos la jornada cuatro o cinco horas más tarde de lo normal. Pero al final todo se solucionó sin mayores problemas. Terminamos algo más tarde y listo.

CHC: ¿Y ése que salió rodado? Y discúlpeme el juego fácil de palabras.
DGR: 5 segundos podría ser un buen ejemplo. Fue pensado y ejecutado muy rápido y con coste cero. Se grabó en un par de horas.

CHC: A lo largo de su carrera usted ha recibido más de 60 premios nacionales e internacionales. ¿Qué siente al pensarlo?
DGR: Han sido sesenta premios a repartir entre todos los cortos que he hecho a lo largo de los años, así que más que otra cosa, pienso en la cantidad de tiempo que llevo metido en esto.

CHC: El último galardón, si mi información es correcta, lo recibió el pasado año en la XIII Edición del Festival Notodofilmfest, en la categoría de Mejor Director. Un galardón importante.
DGR: 5 segundos ha recibido dos premios más después del de Notodofilmfest, pero sin duda es un premio importante, que favorece la visualización del corto y su carrera posterior.

CHC: ¿Qué se siente al ser premiado por un jurado compuesto por Emma Suárez, Fernando Franco y Montxo Armendariz entre otras figuras ilustres de la cinematografía?
DGR: Primero, me siento contento con que hayan visto mi trabajo… Que luego lo hayan valorado positivamente y encima opinen que merece el premio al mejor director, me parece una maravilla.

CHC: El corto por el que fue galardonado, 5 segundos, recibió asimismo las nominaciones a Mejor Película, Mejor Actriz y a Premio Filmin. ¿Considera que es su mejor trabajo hasta la fecha?
DGR: No necesariamente. Sí lo colocaría entre el grupo de los cortos de los que me siento más orgulloso, pero tanto como el mejor no lo sé. Habrá que esperar a verlo con más perspectiva. De todas formas, en mi cabeza, el mejor siempre es el último, en el que esté trabajando en ese momento… Luego el tiempo los pone a todos en su lugar.

CHC: Usted ha contado en varias ocasiones con la actriz Soraya Peña. ¿Por qué?
DGR: Me gusta mucho como actriz, es muy intuitiva, y nos entendemos muy bien, cada vez me resulta más fácil trabajar con ella.

CHC: ¿Existen actrices o actores especializados en el cortometraje?
DGR: No lo sé. Sí que es verdad que hay caras más habituales que otras, pero no sé si responde a que les gusta el formato o a que aún no les han llamado del mundo del largometraje o la tele y siguen dándose a conocer en este medio.

CHC: ¿Qué diferencia a una actriz o un actor de cortometraje de una/o de largometraje?
DGR: Creo que ninguna. Quizás su cuenta corriente, aunque con tanto largo low cost ya ni eso…

CHC: Entre una buena acogida por parte del público o una buena acogida por parte de la crítica especializada, ¿con cuál se quedaría? Y no me diga, por favor, que son compatibles, aunque lo sean.
DGR: Crítica.

CHC: ¿Puede decirse que es usted un especialista del cortometraje?
DGR: Especialista no sé. Que tengo cierto callo, adquirido a lo largo de los años, yo creo que sí.

CHC: ¿Qué más trabajos ha realizado, aparte de los cortos?
DGR: Algún anuncio, algún videoclip, vídeos corporativos, escenas para actores…

CHC: ¿Cómo ve el panorama audiovisual a nivel de Euskadi, cómo a nivel del Estado español y cómo a nivel internacional?
DGR: Creativamente, por lo que toca al mundo del corto, bastante bien a todos los niveles, nacional, internacional... A nivel largos ya es otro cantar. Está muy difícil hoy en día poner en pie proyectos potentes económicamente y que asuman riesgos. De la creatividad no tengo queja. Creo que si se sabe buscar hoy en día hay proyectos tan apasionantes como los de tiempos pasados.

CHC: ¿Cree que desde los organismos pertinentes se fomenta debidamente el amor a al cine, al espectáculo audiovisual, a la cultura?
DGR: No. Yo al menos no siento ese aliento.

CHC: Si estuviera en su mano, ¿qué decisiones adoptaría para mejorar el estado actual del ámbito cultural en general y el del audiovisual en particular?
DGR: Más ayuda, y no hablo solo económica, a creadores arriesgados.

CHC: ¿Cree que el cortometraje se considera como un arte menor, como un hermano pequeño del largometraje, como un subgénero?
DGR: Desgraciadamente sí.

CHC: Le pregunto esto porque me da la impresión de que al mundo del cortometraje le sucede con el del largometraje lo mismo que al del resto de deportes con el fútbol: que es más famoso un jugador o un entrenador de segunda división que un deportista que haya ganado un Mundial en su especialidad. ¿Está de acuerdo con la comparación?
DGR: Sí.

CHC: ¿Quién es, a su juicio, el mejor director de cortometrajes que existe?
DGR: No sabría decirte. El mundo del cortometraje es tan vasto que me da la sensación de que tengo acceso al 1 por ciento de lo que se hace en el mundo.

CHC: ¿Y su guionista predilecto?
DGR: Rafael Azcona.

CHC: ¿Cuál es el mejor cortometraje que haya visto jamás?
DGR: Un mundo de gloria de Roy Andersson. Me encanta.

CHC: ¿Cuál es la virtud principal que debe poseer un realizador de cortos?
DGR: Tener las cosas claras y no marear al personal.

CHC: ¿Qué hace bueno o malo a un corto?
DGR: Personalmente, que me dé la sensación de haber asistido a algo que sólo podía contarse de esa manera, en ese tiempo.

CHC: ¿Hay algo que nunca pueda faltar en un cortometraje?
DGR: No.

CHC: ¿Y algo que nunca deba incluir?
DGR: A mí me costaría mucho meter pistolas, por ejemplo.

CHC: Ventajas de un cortometraje sobre un largometraje.
DGR: Como espectador, que me quita menos tiempo y a veces me llena más. Como realizador, cortometrajes puedo hacer con lo que tengo… Largometrajes… habrá que verlo.

CHC: ¿Y al revés?
DGR: Poder contar historias con un mayor desarrollo, inclusión de subtramas, poder poner en pie un mundo más rico o complejo.

CHC: ¿Es usted espectador habitual de cortometrajes?
DGR: Sí, si son cortos, mejor. Cortometrajes de más de 15 min. ( y eso que los he hecho) me cuesta bastante verlos. Esto delante de un ordenador; si estoy en una sala de cine no tengo este problema.

CHC: ¿Se puede vivir del cortometraje?
DGR: Si ganas premios, quizás durante el tiempo en que esté viajando por festivales el cortometraje. De todas formas es algo un poco engañoso, porque realmente la gente que te ha ayudado a poner en pie la historia no ha cobrado por su trabajo.

CHC: Para ser alguien en el mundo artístico, ¿hay que trasladarse obligatoriamente a Madrid?
DGR: Yo creo que no. Depende en todo caso de a qué aspires…

CHC: Es bastante habitual ver a actores y actrices de teatro, cine y televisión apareciendo en cortometrajes, incluso en trabajos de realizadores noveles. ¿Cómo se “engaña” a un famoso/a para que participe en tu corto?
DGR: Ni siquiera lo he intentado, así que ni idea.

CHC: ¿Cuál es el Festival más importante de Europa?
DGR: De cortos Clermont Ferrand. De largos Cannes.

CHC: ¿Y del mundo?
DGR: Cannes.

CHC: Perdone mi ignorancia al preguntarle si hay muchos directores de largometraje de renombre que comenzaron su carrera en el mundo del cortometraje.
DGR: Hay muchos, especialmente de la gente nacida a finales de los sesenta y todos los setenta.

CHC: ¿Se considera un realizador de prestigio?
DGR: No.

CHC: ¿Un consejo para todos esos jóvenes que sienten inclinación hacia el mundo del audiovisual?
DGR: Comprad una cámara.

CHC: Para terminar: ¿cuál es su meta, su máxima aspiración como profesional?
DGR: Seguir haciendo lo que me gusta, ser feliz y llegar a fin de mes.

Productora Rojo Camaleón

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Las cookies nos permite mejorar la navegación. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. +info