lieraEl actor y director Javier Liñera presentó el pasado día 17 en La FuNdicIOn Aretoa, de Bilbao, el espectáculo Barro rojo.

Hoy se ha acercado hasta esta sección para hablarnos más en detalle de este proyecto cuyo estreno está previsto para mayo de 2015.

Unos testimonios claros y sin eufemismos que reflejan un trabajo diseñado con mucho mimo, un proyecto con alma y mensaje, o sea, una obra, como suele decirse, de "obligada visita".

 

 

CHARLANDO CON...: ¿Qué es Barro rojo?
JAVIER LIÑERA: Barro es lo que se produce cuando cae agua o cuando llueve sobre la tierra. Rojo es un color, el color de la sangre. También es el nombre de un espectáculo. Y elijo el barro porque es húmedo, porque algunos campos de concentración no estaban asfaltados; porque busco la sensación del frío, de la humedad, de la suciedad, de la insalubridad que había en los campos. También barro por la tierra. La tierra como memoria. En la tierra quedan las historias, en las piedras, en el barro quedan impregnadas las historias. Como hacen los aborígenes australianos: les cuentan las historias a las piedras para que se propaguen. Cada piedra una historia. Cada trozo de tierra, otra. Rojo de sangre, de las gotas de sangre que caen en el barro cuando trabajan. La sangre de las rodillas que se quedan hincadas cuando no pueden más. La sangre de los muertos que caen al barro, a la tierra y está prohibido levantar. Barro rojo son nombres de muchos y muchas.

CHC: ¿Quién está detrás de Barro rojo?
JL: Muchos nombres. Hombres y mujeres que sufrieron.
Detrás del espectáculo están las directoras: Daniela Molina y Linda Wise. De Pantheatre. Esta compañía francesa nace a partir del Centro Artístico Internacional Roy Hart que nació al desaparecer la mítica compañía de Roy Hart, debido a su muerte. También hay otros nombres que me ayudan en el trayecto como es Pierre-François Blanchard en la música, Enrique Pardo en la asesoría. Y también gente cercana que colabora de una manera u otra: mi familia, mis alumnos/as, grupos de teatro amateur a los que llevo, mis amigos y amigas; y también otras personas que van o que han colaborado, que han ido viendo pedazos de este material sensible: Laia Ricart, Oskar García, Juana Lor, Aitor Pérez, Borja Ruíz, Haizea Águila, Sara G. de Marín, Maite Tarazona, y otros nombres que ahora mismo no me vienen a la cabeza...
Y claro está el apoyo institucional como es el del Ayuntamiento de Sopela, en especial el de Lander Etxebarria y de Estibaliz Anitua que me ha apoyado. A Gehitu.
Y a la Fundición por la residencia y por el trato recibido. Y a la Diputación.

CHC: ¿Cuál es su participación en este espectáculo?
JL: ¿Mi participación? Me ha llevado. Una vez que la idea la verbalicé todo ha ido seguido. La misma idea tiene la fuerza. Es un material sensible que empieza a tener voz. Y yo le dejo que exista, que aparezca y que se den las condiciones para que nazca. De una manera práctica me he encargado de la producción, de sus letras y de encarnar.

CHC: El argumento, ¿se centra en la Guerra Civil española o abarca otras guerras, como la I y II Guerras Mundiales?
JL: Se centra en dos guerras: la civil y la II Guerra. Pero más que en la misma guerra, en la posguerra en el caso de la civil; y lo que sucedía en los campos en la II Guerra Mundial. Hay dos hilos argumentales: la historia del personaje que está en escena y la historia de su tío. El personaje en escena es un transformista que realiza un espectáculo y esta vez quiere contar la historia de su tío. Una historia silenciada por la familia y, claro está, por el estado, pero en especial por su familia. Pero hay una necesidad, un deber de que está historia sea contada, y es la historia de mucha gente. Y su historia, sus vivencias, sus idas y venidas, su idea de que la historia de su tío se puede repetir ya, mañana, aquí. Él sabe que se vive en otros países: Camerún, Gambia, Irán... Allí está su amor, allí vive su amor, allí viven otros y otras luchadoras. Aparecen historias de militares, curas, de otros presos, de mujeres silenciadas, personas que sobreviven en otros países...

CHC: ¿Por qué se ha ocultado, o al menos no divulgado, el tema de los gays y de las lesbianas en la Guerra?
JL: No sabría responder. Será que no habrá interesado. Como las mujeres, como los gitanos, no interesan. No tenían poder, y eso hace que no importe, creo. Pero no podría responder claramente.

CHC: Las lesbianas y los gays, ¿eran perseguidos con una saña especial?
JL: En Alemania: Sí. En España: Sí y no. Eran perseguido con saña, pero no se decía que fuera porque eran gays o lesbianas, o trans, no. Eran perseguido por la práctica. Y son perseguidos por la práctica. Las lesbianas, en un principio lo tenían más fácil porque no es raro ver dos chicas dándose muestras de cariño, viviendo juntas... Pero a la larga desaparecían, no existen, son invisibles. Jamás se podía pensar en la mujer como un ser sexuado.

CHC: ¿Por qué?
JL: Tanto en un país como en otro los "por qués" eran casi los mismos.
Por la moral. Y después porque era delito.
Había que cuidar la moral de la sociedad, era perjudicial la existencia de lesbianas y de gays, corrompían la moral del macho ibérico (buen hombre alemán) y de la mujer española/alemana. La sociedad debía estar uniformada, que no conociera otras maneras de vivir, otro tipo de libertades. Uniformaban la sociedad con la vestimenta, y con su moral: las mujeres tenían que ser sumisas y buenas reproductoras; mientras que los hombres tenían que ser machos y capaces. Los roles eran parte del control que ejercía el estado. Lo demás era pecado y la iglesia ya se encargó de que eso sucediera. Tan sólo los que tenían poder, los que eran ricos podían estar libres de pecado. Por ejemplo en España las lesbianas y gays se refugiaban en: la Sección femenina, en el ejercito, el la falange, en las monjas y curas. Quiero decir, que se refugiaban entrando en alguno de estos "cuerpos" antes citadas para poder vivir su sexualidad; y si eran pillados en alguna redada, el Estado echaba la culpa a la otra/o: "le han incitado".
Las mujeres podían vivir con mayor tranquilidad como ya he dicho. Pero los hombres buscaban sus maneras de poder vivir: se casaban, vivían una doble vida, intentaban mantener relaciones sexuales en la calle, por la noche para no ver las caras, espacios cortos de tiempo en las pensiones para que la policía no llegara a tiempo
En España la historia sigue, ya que la dictadura dura más años. Se recrudece la famosa ley de vagos y maleantes. También es delito. Ejercer los actos homosexuales en la calle o en espacios públicos era delito, aunque haya policías y políticos que digan que eso no sucedía, o que eran 4. Como también se dice que no había campos y que eran cárceles o campos agrícolas. La vida era complicada. La vida plena, quiero decir. No había referentes. Ellos mismos y ellas mismas se creían que eran monstruos, que estaban mal hechos. Y muchas y muchos de ellos querían cambiar, querían pasar por un martirio para ser "normales".

CHC: ¿Qué tipos de castigos se les imponían?
JL: Vivían hacinados. Los campos eran fríos, insalubres y sucios. Los favores sexuales estaban a la orden del día. Trabajos forzados. En Alemania eran exterminados. En España no existían los campos de exterminio, pero les hacían el paseo y los mataban en las cunetas. Falta de comida. Privados de libertad. Apaleados. Experimentaban con ellos y ellas para descubrir el gen que hacía que fueran homosexuales, como sucedía con los rojos. Experimentar para curar la homosexualidad.
Ya, con la Ley de vagos y maleantes: cumplían la pena, primero de 3 meses, después de 3 años y después tenían que vivir fuera de su territorio durante 2 años. Las penas las cumplían por completo, no había rebaja de pena como sucedía con otros presos ya que lo que se buscaba con la pena es que su conducta cambiara. Se hacía por su bien y por el bien común. Por eso después no vivían en su territorio, para que cambiara de hábitos de dejase de tener conductas homosexuales.

CHC: ¿Eran recluidos en centros especiales o convivían con el resto de los encarcelados/as?
JL: En Alemania sí que se vivía con otros presos. Pero siempre estaban marcadas con el triángulo rosa invertido. Este distintivo, ya que eran detestados por otros presos también, se hizo más grande y más visible que el resto de los triángulos. Pero también se le separaba del resto, en otros barracones.
España. Depende de las cárceles. Sí que es verdad que en algunas ocasiones convivían con presos comunes o políticos, pero éstos últimos no querían convivir con ellos. Cuando se les excluían vivían junto con otros gays, pero para que no hubiera prácticas homosexuales también eran separados los activos de los pasivos. Y éstos últimos eran peor vistos que los anteriores. Siempre los que tenían mucha pluma, o los transexuales, o los que se travestían estaban mal vistos por: los franquistas, los rojos y por los propios gays. Por eso he elegido este personaje. Porque era uno de los personajes más vapuleados y porque en las manifestaciones fueron los primeros en las filas y en las pancartas. Eran una olla a presión y cuando pudieron saltaron como un resorte a defender sus derechos. Así que: gracias.

CHC: ¿Cómo era la relación de estos colectivos con el resto de los presos y de las presas "normales"?
JL: Aunque ya lo he comentado, eran repudiados por el resto de los presos. En ocasiones eran utilizados para relaciones sexuales. Los heterosexuales practicaban sexo con ellos y como eran los que daban, eran activos, pues creían que esa práctica no les convertían en homosexuales. Eran insultados y en otras ocasiones utilizados para fines políticos.

CHC: ¿Se conoce el caso de algún gay o de alguna lesbiana célebres que fueran encarcelados?
JL: Célebre como tal yo no he encontrado. Aunque tampoco me he interesado en ello. Es verdad que dentro de la farándula hubo personajes célebre encarcelados, pero eran travestis que cantaban. El más célebre, que no entro en un campo, ni cárcel, pero fue muy castigado, fue: Miguel de Molina. Y luego está Lorca que fue asesinado en un paseo, pero no entró en ningún campo. Lorca fue el aviso por parte del Levantamiento Nacional, de decir: si hemos llegado a matar a Lorca (una figura en aquella época), imaginad lo que haremos con el resto. Pero yo no me he centrado en estos personajes. Así que no me atrevo a decir que no.

CHC: Este tipo de hechos dan fe del infierno que debieron padecer esas personas, pero, ¿cómo era su vida en tiempos de paz, es decir, antes del estallido de las guerras?
JL: Era más tranquila. Se vivían tiempos de libertad. Se empezaban a dar grandes pasos en cuanto a las libertades y derechos humanos. Se daban grandes pasos que fueron arrancados de raíz. Y en España peor, porque duró 40 años.

CHC: ¿Ha podido conocer personalmente a algún afectado o a alguna afectada?
JL: Sí. Y en breve tendré una entrevista. Pero no quiero que aparezca esta pregunta, por respeto a la persona.

CHC: ¿Qué documentación se ha consultado para elaborar el guión de este espectáculo?
JL: Mucha. Muchos libros y documentales. Libros de historia. Libros que hablaban de este tema en concreto. Y documentales en los que se habla de los derechos humanos en la actualidad. Después me he quedado con los libros donde me han interesado más las historias.

CHC: ¿Qué se pretende conseguir con este montaje?
JL: No pretendo nada. No creo que el mundo se pueda cambiar. Pero si me gustaría que quedaran preguntas en el aire. Y también que la vida puede cambiar en un chasquido. Que mañana mismo la tortilla puede dar la vuelta y es a ti a quien te pueden perseguir. Y sensibilizar a gente por los derechos humanos en otros países, ser conscientes de donde vivimos.

CHC: ¿Qué carácter se le ha dado al espectáculo? ¿Dramático, filosófico, humorístico...?
JL: Me cuesta mucho decir uno. Prefiero decir que pasamos de la comedia a la tristeza, de algo banal a algo terrible. Busco que en las diferentes escenas suceda como en los campos: pasan de una situación horrible a cantar. Buscar esa doblez. Así que creo que no puedo decir si es comedia, tragedia...

CHC: Si no me equivoco, el estreno de la obra es mayo de 2015. ¿En qué momento se encuentra el montaje?
JL: Al comienzo. Es un embrión. El material es muy sensible.

CHC: Si tuviera que idear una frase, un slogan, para captar la atención del futuro público, ¿cuál podría ser?
JL: Todavía no lo sé... pero algo como: estamos contando tu historia, estamos hablando de hoy... no sé...

 

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