jagoba portadaHace cosa de unos dos años, el director y productor Karlos Trijueque nos hizo partícipes –a Txarly Marqués, mi socio, y a mí- de un proyecto de largometraje que tenía en mente, con vistas a una posible colaboración. Acordamos una cita en las oficinas de JYT kreaKtibos, a la que acudiría un cuarto elemento del proyecto: el compositor Jagoba Ormaetxea. A la espera de la llegada de este último, Karlos, quizá más conocedor de lo que yo creía de mis "exigencias" ante las nuevas relaciones, me dijo sonriente: "Te va a caer muy bien".

Confieso que la afirmación no me predispuso para que así fuera, es más, aumentó mis suspicacias, pero cuando Jagoba Ormaetxea se presentó, me miró a los ojos y me tendió su mano, supe que me encontraba ante alguien especial.

La reunión resultó profesional y productiva. Para mí, lo más ilusionante de la misma fue que me iba a permitir trabajar en contacto con aquella persona cuyos silencios habían sido mucho más elocuentes que sus palabras.

Por razones ajenas a nuestra voluntad el proyecto no salió adelante, pero fue lo que menos me importó. Sirvió para conocer a una de las personas más interesantes que me he encontrado en el camino de la vida.

Jagoba Ormaetxea es un joven con un carisma inmenso. Cuando uno está ante él, siente que está ante un ganador, ante uno de esos seres con los que la vida ha sido generosa a la hora de repartir encantos.

Profesional, responsable, creativo, valiente... La entrevista que sigue ha sido diseñada para intentar descubrir lo máximo posible de los aspectos más relevantes de este artista. Los lectores y lectoras juzgarán si se ha conseguido.

 

CHARLANDO CON...: Con su permiso, vamos a empezar con brío. Es usted un artista que vive la música apasionadamente. Dígame, ¿qué es para usted la música?

JAGOBA ORMAETXEA: La música, para mí, es el medio de comunicación más exacto y preciso que dispongo para comunicarme.

CHC: ¿Y la pasión?
JO: Y, la pasión, es la emoción que sustenta toda acción que sale de mi interior.

CHC: ¿Y el arte?
JO: El arte es la firma de una cultura.

CHC: ¿Y la vida?
JO
: Y, la vida, el mejor regalo para poder expresar la pasión por el arte a través de la músic

CHC: Usted lleva la música en las venas. ¿Proviene de familia de músicos?
JO
: Yo creo que nadie en mi familia ha sido músico como tal. Sí que me aita tocaba el acordeón y recibió lecciones de solfeo, pero nada más allá.

CHC: ¿Recuerda cuál fue su primer contacto con la música? Me explico: ese instante en que, entre todos los sonidos que llegaban a sus oídos, descubrió que "aquello" era diferente, que "aquello" era música.
JO: Sí, y la verdad es que lo recuerdo perfectamente. Desde muy pequeño, siempre he sido muy cantarín y he tenido facilidad para memorizar melodías. Antes de comenzar mi andadura musical de una forma más directa, en la ikastola teníamos la asignatura de música. Recuerdo el trimestre que estudiamos los compositores clásicos y la Suite No.1 en Sol para cello de Bach causó un cambió dentro de mí. Me es imposible explicar con palabras aquella sensación (probablemente con tu don de palabra seas capaz) pero sé que fue un punto y aparte, que desde entonces la música fue una parte fundamental en mi vida.

CHC: Siguiendo en su niñez, ¿había alguna música que le atraía de manera especial?
JO: He pasado por todo tipo de épocas y estilos musicales. Al igual que en la vida, nuestro cerebro y formas de actuar se van modificando acordes a nuestra experiencia. El desarrollo auditivo, igual. He pasado por el punk, el rock, el heavy, el metal, la fusión, el jazz, la música de percusión, las bandas sonoras... Aunque mis diferentes épocas marcasen un estilo musical, la música clásica y las bandas sonoras siempre han estado presentes en mi vida.

CHC: ¿Quiénes eran sus músicos y/o cantantes predilectos de aquella época?
JO: Esta pregunta para mí es difícil porque no he sido un gran seguidor de artistas o músicos individuales. Siempre he tenido una visión global de aquello que estaba realizando; por esto me gusta la música clásica o las bandas sonoras porque siempre se piensa en un todo. Si concreto en cuanto a mis épocas de estudiante, hubo un músico que supuso un cambio en mi forma de comprender la música, y él es John Petrucci, guitarrista y fundador de la banda Dream Theater. Su música rompió mis esquemas y gracias a él comencé a experimentar una nueva forma de tocar, de ejecutar y de componer o arreglar. A partir de ahí eché la vista atrás y empecé a indagar en las bandas y/o artistas que le influyeron a él hasta llegar al Ragtime que se practicaba a finales del s. XIX.

CHC: ¿Soñaba con ser de mayor alguno de ellos?
JO: La verdad es que no. Mi sueño nunca se ha basado en la persona de alguien o en parecerme a alguien. Es más, no tengo un sueño a largo plazo porque sueño todos los días. Siempre he ido pasito a pasito superando metas. Todas relacionadas con la música o el ámbito musical. Siempre teniendo muy claro quién soy yo y por qué estoy haciendo esto.

CHC: Desde pequeño inició los estudios de piano, guitarra... ¿Cuál era su instrumento favorito?
JO: En su momento lo era la guitarra pero a medida que van pasando los años voy perdiendo cada vez más la faceta de guitarrista. Aunque es el instrumento que más domino por los años que llevo junto a él, ahora mismo no es el que más me llena. Si tuviera que elegir uno me quedaría con el piano.

CHC: ¿Por qué la guitarra en un principio?
JO: Quizás, un poco, porque era fácil de transportar, porque es lo que aconsejan... No tenía una razón clara para elegir un instrumento con una razón de peso.

CHC: ¿Tenía algún amigo que viviera la música con la pasión que usted lo hacía? Dicho de una manera más brusca: ¿se sentía un bicho raro en un mundo de fútbol, de karate, de aficiones menos "artísticas"?
JO: La verdad es que no. Si alguna vez me he sentido un "bicho raro" es por mi personalidad introvertida, -que poco a poco fue socializándose más...-y no por tener una pasión musical. Sí que gran parte de los fines de semana del año me quedaba en casa estudiando, componiendo o probando cosas nuevas que me llamaban la atención, pero ni siquiera me planteaba si estaba bien o mal, o fuera de lugar. Por otro lado, siempre he sido y soy amante de la cultura y filosofía oriental. Desde muy pequeño he practicado varias artes marciales y algunas de ellas relacionadas con la meditación como puede ser el Tai Chi o el Kung Fu. Por otro lado, también he jugado a fútbol, así que puedo decir que he sabido administrar bien mi tiempo y ser muy feliz cuando era niño, jeje.

CHC: ¿Cómo vivía su familia su afición a la música?
JO: Es una pregunta que debería hacérsela a mi familia, la verdad, jeje. Supongo que en un principio causa incertidumbre porque es un camino inestable, de muy largo recorrido... Conociendo a mis padres y a mi familia, que siempre han hecho todo lo posible por facilitarme el camino, estoy convencido de que han vivido mi felicidad de una forma paralela. Al fin y al cabo, ¿qué padre o qué madre no quiere ver a su hijo feliz?

CHC: ¿Qué recuerda de sus inicios en el aprendizaje de la música?
JO: Recuerdo perfectamente mi primer dictado melódico en lenguaje musical. Desde muy pequeño he tenido muy buen oído y me resultaba curioso llevar a papel todo aquello que escuchaba. En un principio entiendo que es algo difícil, costoso y algo que requiere mucha paciencia, pero yo tuve la suerte de no resultarme tan complicado. También tengo en mente la primera clase de guitarra eléctrica con 14 años junto al magnífico guitarrista Mikel Rodrigo. Pero siempre quedará en mi memoria un premio que gané rearmonizando una obra. Entonces, sí que vino a mi pensamiento, de una forma más concisa y segura: "quizás, deba seguir este camino...".

CHC: ¿Hubo algún profesor/a que influyera en usted de manera especial?
JO: Todos los profesores/as, alumnos/as, amigos/as... que han pasado por mi vida me han influido. Cada cual en algo diferente. Para mí la música siempre ha sido, más que estudiar, una forma de expression, una forma de comunicación. Cuanto más aprendo, cuantos más ámbitos de la vida conozca, cuanta más gente pase por mi vida, cuanto más lea... Todo el conjunto de ese aprendizaje me aporta y aportó mucho. De todas maneras, si tengo que mojarme, me quedaré con Eugenio Fresco "Kuen", que fue mi profesor de armonía moderna. Siempre guardaré un gran recuerdo, pero sobre todo, un gran respeto.

CHC: ¿Cuál fue el primer instrumento en el que puso las manos?
JO: Pues creo que fue el piano, en Palencia, en casa de mi prima María.

CHC: ¿Qué experimentó al sacar su primer acorde?
JO: Con seguridad, puedo contestarte: "Esto es lo que yo escucho en los discos". (jajaja)

CHC: ¿Qué relación tenía con sus compañeros de aprendizaje?
JO: Tristemente, cualquier carrera relacionada con el arte es muy competitiva. La gente tiene muy claro que es un camino largo donde las décimas de una nota final cuentan, donde un semitono arriba o abajo de una melodía cuenta... Se exprimen los mínimos detalles y esto me ha hecho vivir experiencias de todo tiempo. Tengo grandes amigos que han crecido junto a mí, pero por otro lado, también existen personas, que probablemente les cueste mucho ser felices con la música porque piensan que es una competición. Pero, como te decía antes, de todo se aprende.

CHC: Se trasladó a Londres para continuar su formación. ¿Qué puede decirnos de aquella experiencia?
JO: Para mí fue una maravilla, aunque tengo que decir que se pasó rápido, jaja. Fue un curso de producción musical y del negocio de la música, por así decirlo. Conocí gente de muchísimo nivel con los cuales trabajo, otra cultura, otras formas de hacer las cosas, otra manera de entender y vivir la música... Marcó un antes y un después en mi trayectoria. España está en la cola de muchísimos ámbitos en la vida, entre ellos la cultura y dentro de ésta la música. El poder salir de aquí para absorber toda la información posible siempre es positivo.

CHC: ¿En qué momento de su vida decidió dedicar su futuro profesional a la música?
JO: Desde muy jovencito he tenido clara cuál era la dirección que quería que tomase mi vida. Sabía que debía girar entorno a la música. Quizás no tenía claro qué, pero sí por dónde debía moverse. Probablemente por eso ahora abarco tantas cosas, jajaja. Pienso que desde los 14 años, todas las decisiones que he ido tomando estaban enfocadas en la misma dirección.

CHC: En ese momento, ¿había más de aventura o tenía plena confianza en que podría vivir de ello?
JO: No, con esa edad es muy difícil tener una plena confianza y seguridad en un mismo. La falta de madurez, la falta de información y la falta de experiencia impiden que la claridad se un día a día en tu vida. Además, pienso que tener algo muy claro y tener una plena confianza en uno mismo no implica que no sea una aventura...

CHC: ¿Qué personas han sido fundamentales para que hoy pueda ser quien es en el plano profesional?
JO: Fundamentalmente mi familia y mis amigos y amigas. Cada persona tiene sus pilares donde construir, y gracias a la vida que he tenido, mis dos grandes pilares son muy estables.

CHC: Músico, compositor, productor... ¿En qué faceta se siente más a gusto?
JO: Es difícil elegir porque cada faceta tiene su lugar. Quizás, si tengo que elegir, me quedaría con la faceta de productor porque te obliga a hacer un tándem con las otras dos facetas junto a la de arreglista.

CHC: Amplíe la respuesta, por favor. Ese tándem parece interesante.
JO: Obtener el papel de productor dentro de un proyecto musical conlleva tener conocimientos de músico, de compositor, de arreglista, de intérprete... Y te obliga a tener, incluso, una atención extra sobre muchos otros factores que quedan aislados de la música, como pueden ser el trato con las personas, la motivación, la manera de gestionar la inversión económica... Es donde más cómodo me encuentro de unos años hasta ahora. Esto no quiere decir que no singa componiendo o tocando para mí u otros artistas.

CHC: Defínase, por favor, como músico.
JO: Me considero alguien ecléctico y vanguardista. Siempre intento entender la postura del productor o el compositor para poder aportar lo mejor de mí en la composición que esté interpretando. Soy exigente con lo que ejecuto y me gusta tocar cualquier tiempo de música.

CHC: ¿Y cómo compositor?
JO: La grandilocuencia de las bandas sonoras me hace vibrar en todos los sentidos, aunque también soy amante de las composiciones minimalistas. Desde muy joven, siempre que he compuesto cualquier pieza o parte musical, mi forma de pensar se basa en una orquesta clásica porque siempre intento que todo lo que compongo esté en armonía con el resto de instrumentos y/o elementos. No me gusta que existan frases o arreglos que molesten al resto. Soy muy perfeccionista aunque cada vez encuentro la perfección en lo imperfecto.

CHC: Sólo queda productor.
JO: Intento gestionar de la manera más óptima todos los proyectos que se me destinan. No tengo una sola forma de trabajar, ni dos. Me adapto al músico, al cliente y a sus necesidades intentando aportarle todo lo que esté en mi mano o mis conocimientos puedan ofrecerle. Hoy en día en producido todo tipo de estilos musicales, desde el jazz, la fusión, el blues, soul... hasta la música electrónica, bandas sonoras, pop, rock, metal...

CHC: Aunque aún le queda –afortunadamente- camino por recorrer, puede afirmarse que ha triunfado en su profesión. ¿Cuáles son las claves de su éxito?
JO: Sin duda, lo que más me queda es camino por recorrer y tengo la suerte de seguir aprendiendo día a día de todo lo que me rodea. No sé si realmente tengo éxito, pero si introducimos dentro de éste las palabras felicidad, satisfacción e ilusión, podré considerar que sí, que tengo éxito. Cada cual elige cómo labra su camino y cuáles son las puertas a abrir. Yo siempre me he fiado ciegamente de mi intuición y puede decir que es un arma que utilizo muchísimo. Esto no quiere decir que no haya dedicado tiempo a mi profesión, todo lo contrario. Soy una persona que trabaja 10h diarias de media, que se levanta a las 6.15 de la mañana para practicar una hora y media de ejercicio y así mantenerme fuerte el resto del día. Desde los 9 años he practicado y estudiado muchísima música, he investigado nuevas formas de hacer las cosas, he sido inquieto con todo aquello que aprendía... Simplemente , dejaba que la pasión que tenía y tengo por la música aflorara en cada instante. Aunque si debo resumirte el éxito en una frase, diría: el éxito es el resultado de la sinergia entre la pasión por lo que haces, el esfuerzo y la perseverancia. Esto define muy bien mi trayectoria.

CHC: Usted no ha tenido reparos en manifestar su tendencia política, al menos su simpatía a una determinada formación política, lo cual, en su momento, le originó algunos comentarios contrarios en las redes sociales. ¿Se arrepiente de haberse manifestado públicamente?
JO: Para nada. Pienso que si tanto esfuerzo costó a nuestros mayores conseguir el derecho a la libertad de expresión es para que nosotros nos hagamos eco de ello. Jamás callaré una opinión, aunque a veces deba ser más o menos comedido. Soy una persona que dice lo que piensa y piensa lo que dice, y como, creo, que nunca he faltado el respeto a alguien cuando así lo he hecho, pienso que estoy haciendo lo correcto. Nunca tendré miedo para exponer una opinión porque, probablemente, siempre la argumentaré. Entonces, cuando una afirmación u opinión es argumentada debidamente, donde no se falta el respeto a nadie, tiene derecho a ser emitida cuando precise.

CHC: ¿Cree que su claridad en un tema siempre delicado como éste puede acarrearle problemas profesionales?
JO: Sí, de hecho me los ha acarreado. Pero no me preocupa en absoluto. Confío, para empezar, en mi persona, y segundo, confío en mí como profesional. Si existen personas que apartan mi trabajo por una opinión social y/o política, probablemente sean personas con las que no deba trabajar ni tenga nada que aportar, así que, todos felices.

CHC: Si tuviera que poner banda sonora al momento actual de la política española, ¿escogería alguna ya creada o se pondría a la labor de crear una propia?
JO: Seguramente, la elaboraría, jeje. Hay demasiado que contar y sobre todo, con muchos entresijos.

CHC: Como activista del arte, de la cultura... ¿Qué lugar considera que ocupan en el interés del Gobierno Central?
JO: Si tuviera que situarlo en una escala de 0 a 10, me quedaría con el 2. No tenemos más que observar en qué lugar se sitúa la educación española (aislando el sistema educativo de varias comunidades autónomas que se esfuerzan en formar a personas) dentro del ranking europeo. Al Gobierno Central no le interesa una sociedad culta, que posea la capacidad de valorar lo que está ocurriendo. Los países que encabezan la globalización son Irlanda, Singapur, Suiza, Países Bajos y Finlandia. Causalmente, que no casualmente, poseen los sistemas educativos más potentes del planeta donde se invierte una gran parte de los presupuestos pactados. ¿Por qué esta inversión en la cultura? Porque la cultura es lo que hace crecer a un país.

CHC: Encerrándonos en nuestro territorio, ¿cree que el Gobierno Vasco, las diputaciones, ayuntamientos... apoyan suficientemente la cultura?
JO: Bueno... Voy a decir que algunos sí y otros no, y aquí también entra el factor de las amistades y la elección a dedo.

CHC: Como persona que vive de ello, ¿qué reclamaría a las distintas instituciones para ayudar al fomento y promoción de las disciplinas artísticas?
JO: Que se preocupen por obtener buenos y novedosos sistemas educativos y culturales. Los niños y adolescentes son los que tienen la llave y las semillitas del cultivo de lo que serán nuestras próximas décadas. Si generamos incultura nos encontraremos con el decrecimiento en todos los ámbitos y áreas.

CHC: ¿Cuál es la situación de la música en el País Vasco?
JO: En Euskal Herria cada vez se apuesta más (aunque tampoco mucho...) por el desarrollo de planes relacionados con la cultura. Sí que existe un interés mayor que en muchas comunidades autonómicas del resto del Estado español, por lo que espero que siga en crecimiento.

CHC: ¿Y en el Estado español?
JO: Comunidades como Catalunya o Galicia destacan ante el resto, pero la verdad es que la cosa no pinta muy bien.

CHC: ¿Se mima más a la música en Europa?
JO: Sí, sin duda alguna. Yo he estado varias veces estudiando en Europa y las inquietudes de la gente, para empezar, ya son otras. No sólo eso, los valores, la forma de vida, la manera de pensar... La cultura se inicia en la educación y aquí os donde existe la gran diferencia. Fuera de aquí el músico es mucho más respetado y obtiene un sueldo mucho más elevado. La divulgación culturar es mayor, existen muchos más lugares de ocio con música en directo, planes educativos mucho mejores y un largo etcétera.

CHC: ¿Hay algún país en el mundo que sea el "Paraíso" de los músicos?
JO: Sí, Finlandia, y básicamente, los Países Bajos. Para empezar, como ejemplo claro, cabe destacar que para poder ser profesor de primaria o secundaria es necesario tener un título superior de máster en magisterio. Además la labor del profesor es muy respetada habiendo un alto nivel de competición entre los candidatos a acceder a dichos estudios. Los profesores del sistema público son elegidos directamente por la directiva del centro educativo. Esto permite que cada centro pueda crear los mejores equipos de trabajo y buscar a los profesores que mejor encajen en su proyecto educativo real. Los fondos que recibe cada centro son proporcionales al nivel de calidad que estos ofrecen.

CHC: Usted ha trabajado, y trabaja, con artistas tan conocidos Manuel Carrasco, Prince Phillip Mitchell, Mikel Urdangarin, Willis Drummond, Rafa Rueda, Macarena Fernández, Berri Txarrak, Gatibu, El Mentón de Fogarty, Kepa Junkera... Y mucha gente se preguntará: ¿cómo se consigue esto? Imagino que primero habrá un contacto, luego un proyecto... Pero cuéntenoslo usted, que es quien lo sabe.
JO: Con algunos de ellos he trabajado de forma individual y con otros dentro de un proyecto global. Supongo que, bueno, poco a poco los trabajos que voy haciendo llegan a unos y otros y si cuentan conmigo quizás sea porque puedo aportarles algo. Todos ellos ya son grandes de por sí y si conmigo han podido crecer un poco más, si cabe, es algo genial.

CHC: ¿Alguno de ellos, me refiero a estos artistas, le ha marcado de manera especial?
JO: La verdad es que todos me han aportado grandes sensaciones positivas. Es muy complicado quedarse con uno porque existe el factor del "momento adecuado" donde las anécdotas nos afectan de una manera u otra. Lo que sí puedo decirte es que cuanto más grande es el artista más grande es su humildad.

CHC: Usted nunca ha ocultado que trabajar con la BOS (Bilbao Orquesta Sinfónica) supuso un hito en su carrera. ¿Qué puede decirnos de esa experiencia?
JO: Desde muy pequeño he soñado con componer para una orquesta. Aunque he realizado muchas bandas sonoras que incluyen una orquestación, no había tenido la oportunidad de que fuese una orquesta real, y encima, la orquesta de la ciudad donde nací y vivo. Poder sentir cada nota cuando la estaban interpretando fue algo, emocionalmente, absolutamente indescriptible. Ojalá pronto pueda repetirse algo así. La composición fue esta, para quienes queráis:
https://jagobaormaetxea.bandcamp.com/track/lehoi-bihotz-instrum

CHC: ¿De qué composición propia se siente más orgulloso?
JO: Pues una pregunta difícil... Si tengo que quedarme con una me quedo con ésta: https://jagobaormaetxea.bandcamp.com/track/bso-spot-publicitario-por-nuestros-medios-gara

CHC: ¿Hay alguna que hoy preferiría no haber compuesto?
JO: No, en absoluto. Estoy convencido de que cada una de las composiciones que he realizado han sido con un propósito. Estén mejor o peor técnicamente siempre tendrán un sentido en mi vida.

CHC: ¿Amante de los musicales?
JO: Mucho, en especial El Rey León.

CHC: ¿Alguno inolvidable para usted?
JO: El Rey León.

CHC: Si pusieran a su alcance los medios necesarios para componer un musical, ¿tiene algún tema en mente?
JO: Quizás esté más cerca de lo que crees... Hasta aquí puedo leer, jeje.

CHC: ¿A qué musical le gustaría haber puesto música?
JO: Al de Mary Poppins. Fue una de las películas que más marcó mi infancia.

CHC: ¿"Padece" a menudo deformación profesional? Es decir, cuando pasea tranquilamente y llega a sus oídos una melodía, ¿la escucha con atención, la juzga, la analiza?
JO: Sí, jaja. La verdad es que cuando estudias música y más a ciertos niveles (como todo) ya no la escuchas de la misma manera que al principio. Aprecias otros matices y detalles que antes pasaban totalmente desapercibidos.

CHC: Defíname, por favor, con una sola palabra, a los siguientes músicos:
CHC: Mozart.
JO: Magia.

CHC: Verdi.
JO: Grandilocuencia.

CHC: Chopin.
JO: Romántico.

CHC: Wagner.
JO: Intensidad.

CHC: Manuel de Falla.
JO: Clase.

CHC: Paco de Lucía.
JO: Inigualable.

CHC: Pérez Prado.
JO: Ritmo.

CHC: Armando Manzanero.
JO: Amor.

CHC: Emilio Estefan.
JO: Pasión.

CHC: Vinicius de Moraes.
JO: Sensibilidad.

CHC: John Barry.
JO: Perfección.

CHC: Mark Knopfler.
JO: Talento.

CHC: Bob Dylan.
JO: Improvisación.

CHC: Carlos Santana.
JO: Sentimiento.

CHC: Eric Clapton.
JO: Dulzura.

CHC: Kurt Cobain.
JO: Creación.

CHC: John Lennon.
JO: Ingeniería.

CHC: George Michael.
JO: Atrevimiento.

CHC: Usted ha obtenido premios por bandas sonoras originales en festivales internacionales. ¿Qué se siente?
JO: Son momentos inolvidables que te entrega la vida por largos años de trabajo constante. Componer una banda sonora no es algo fácil porque muchos factores de la imagen, los actores, la emoción a resaltar... toman protagonismo. La música no debe molestar, ni estar por encima de todo lo citado, sino que debe resaltarlo al máximo posible.

CHC: ¿Cuál es el proceso de trabajo de Jagoba Ormaetxea?
JO: Todo depende del proyecto pero siempre me gusta tener todo bien atado para que las sorpresas y contratiempo, que siempre hay, sean los mínimos. Me gusta hacer un buen trabajo de preproducción para fijar bien las bases.

CHC: ¿Quiénes son hoy en día esos compañeros de viaje imprescindibles para llevar a cabo su trabajo?
JO: Karlos Trijueque y Raúl Martínez son dos personas importantes dentro de mi carrera. Karlos porque ha puesto imagen a quién es Jagoba Ormaetxea y Raúl porque ha sabido divulgarla a nivel internacional. Les estoy muy agradecido y espero que sigan muchos años a mi lado, porque cuando alguien llega lejos es porque está rodeado de gente con talento y buen hacer, y éste ha sido mi caso.

CHC: ¿Hay algún reto profesional que le asuste?
JO: No, de momento ninguno, Es más, me gustan los retos y cuanto mayor sea éste más excitante me resultará el camino.

CHC: ¿Con qué artista le gustaría trabajar?
JO: Es muy complicado quedarte sólo con uno o una, pero te diré una artista internacional que ha estado siempre en mis oídos desde que yo era muy pequeño y ésa es Celine Dion.

CHC: Si contara con los medios suficientes, ¿qué proyecto le gustaría acometer?
JO: Un proyecto audiovisual que entrelace la música nativa de cada país de una forma única. Que exista una fusión absoluta de todas las culturas.

CHC: Explíquenos que es TAOM.
JO: TAOM nace en mi mente hace muchos años donde tenía la intención de dar un servicio global al artista. Una producción discográfica, promoción, videoclip, difusión en redes, diseño gráfico, búsqueda de conciertos... Entonces se me ocurrió juntar a Karlos Trijueque y Raúl Martínez para comentarles la idea. A la hora nació TAOM. El significado es The Art of Making & Müsik porque nuestra empresa o productora abarca un gran abanico dentro del sector del arte. No sólo trabajamos en el ámbito musical sino también en la publicidad, desarrollo de proyectos artísticos, cine, documentales, televisión... TAOM es uno de los motivos por los que me levanto ilusionado cada día.

CHC: Con su permiso, vamos a tocar temas más personales. Sobra decir que puede obviar la respuesta si lo considera necesario. Dígame, por favor, ¿a qué edad se hizo su primer tatuaje?
JO: 26 años.

CHC: Sus tatuajes, ¿tienen algún significado?
JO: Sí, todos. Tengo varias flores de loto que simbolizan la paz interior según la cultura japonesa, tengo varios símbolos aztecas relacionados con el elemento Agua, El Laberinto de Chartres donde cuenta la historia de la catedral que fue dibujado para que dentro de él entrasen todas las malas energías y jamás pudiesen salir. Y tengo varios más en mente, jaja.

CHC: En sus ratos libres, ¿aparca la música o se aferra a ella de una manera, digamos, más íntima y menos profesional?
JO: Es difícil aparcar la música porque siempre está con nosotros. Me gusta ir a conciertos de pequeño aforo, o asistir al Euskalduna a ver una gran obra. Pero sí, intento dejar la profesionalidad fuera de estos momentos.

CHC: ¿Hay algún momento del día en que "apague la música".
JO: Yo creo que no se apaga realmente ni cuando duermo... jaja.

CHC: ¿Desayuna, come, cena... con música?
JO: No, intento hacer unos descansos para que los oídos se relajen. Es necesario y obligatorio para trabajar a un alto rendimiento. Me gusta desayunar con la radio puesta. Me hace compañía y los programas de humor mañaneros me gustan mucho.

CHC: ¿Hay alguna música especial para cada uno de esos momentos?
JO: Sí, cada momento requiere una banda sonora diferente, y como a mí me gusta prácticamente de todo, sé apreciar lo bueno de cada música, las suelo situar en diferentes momentos del día o de la vida.

CHC: ¿Su comida favorita?
JO: El pescado.

CHC: ¿Su bebida favorita?
JO: El agua.

CHC: ¿Su ciudad favorita?
JO: Amsterdan.

CHC: ¿Su día favorito?
JO: Viernes.

CHC: ¿Su música favorita? Perdón por la maldad.
JO: Música para cine.

CHC: ¿Radio o televisión?
JO: Radio.

CHC: ¿Qué opina de la progresiva desaparición de los cines en nuestros pueblos y ciudades?
JO: La misma opinión que tengo respecto a la cultura en este país. Es un resultado de cómo se han gestionado las decisiones culturales importantes en España.

CHC: ¿Es lector?
JO: Sí.

CHC: ¿Libro impreso o eBook?
JO: Impreso.

CHC: ¿Cuál es su género favorito?
JO: Filosofía.

CHC: ¿Algún autor/a de referencia?
JO: Robin S. Sharma.

CHC: ¿Cine o teatro?
JO: Difícil... Depende de lo que se exponga. Pero va... cine.

CHC: Hablando de cine, ¿comedia o drama?
JO: Comedia.

CHC: ¿Un director o directora?
JO: David Fincher y/o Christopher Nolan.

CHC: ¿Su actor y/o actriz favorito/a?
JO: Christian Bale y Charlize Theron.

CHC: ¿Hay alguna música que no puede escuchar?
JO: Reggaeton.

CHC: ¿Qué opina de la música ligera actual?
JO: Que es un producto excesivamente prefabricado.

CHC: ¿Toda la música que se ha hecho y que se hace es respetable o alguna no merece siquiera el calificativo de música?
JO: Yo respeto todo lo que se hace e intento valorarla siempre de una manera objetiva, o lo más objetiva posible. Pero la verdad, sí que ha habido veces que he pensado: "¡qué narices es esta porquería que está sonando!" jaja.

CHC: ¿Qué opina de esos programas televisivos encaminados a encontrar figuras de la canción?
JO
: Como todo tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Las buenas es que dan oportunidades a personas que, quizás, de otra manera no las tendrían y la mala que, pienso, el recorrido de esos artistas es muy corto, a no ser que tengas un fuerte apoyo discográfico después, pero no suele darse el caso...

CHC: ¿Opina, como yo, que muchos de estos programas, adolecen de un exagerado protagonismo de los jurados y dejan muchas veces en segundo plano a los que deberían ser los verdaderos protagonistas?
JO: Totalmente de acuerdo. Tanto aquí como en el resto de Talent Shows del mundo.

CHC: ¿Aceptaría ser jurado en alguno de estos programas?
JO: Dependiendo de cuáles fuesen las bases. No me gusta ir a un circo, a no ser que así esté considerado.

CHC: ¿En cuál, por ejemplo?
JO: Creo que aún no existe ese programa televisivo. Aunque sí he sido jurado del concurso de bandas "Villa de Bilbao".

CHC: Un músico al que adore.
JO: Bach.

CHC: ¿Hay alguno al que deteste?
JO: Juan Magán, si es que puede llamarse "músico".

CHC: ¿Qué es para usted el Athletic de Bilbao?
JO: Un club de futbol que se sostiene por la fuerza y sentimiento de sus seguidores.

CHC: Aparentemente es usted una persona feliz, optimista y positiva. A su parecer, ¿qué hace falta para alcanzar la felicidad?
JO: Sentirse realizado, fundamentalmente. Las personas que no están motivadas o que no tienen un propósito en la vida, no saben bien qué hacer y eso supone una frustración. Yo he tenido la suerte de tener claro cuál era mi camino y ya, sólo saberlo, me ha hecho ser feliz.

CHC: En el momento social actual, ¿cuesta mucho ser feliz, optimista y positivo?
JO: Sí, y con razón. Si las personas que nos gobiernan y representan ante el mundo son tan incompetentes haciendo lo que deberían hacer bien, nos acaba repercutiendo de forma directa en absolutamente todo. Estamos en un momento de sobrevivir y confiar en nosotros mismos.

CHC: Poniéndonos, por ejemplo, en 2035, ¿cómo se ve? Y no hablo del aspecto físico, como se imaginará.
JO: Me veo con una vida más relajada que la de ahora, con una estabilidad profesional más afincada, rodeado de las personas que voy eligiendo para que se queden en mi vida y feliz, compartiendo mi vida con una familia.

CHC: ¿Cómo le gustaría ser recordado?
JO: Pues si tengo que ser recordado por alguna causa, me gustaría ser recordado por mis valores como Persona más que por mis funciones como músico.

CHC: ¿Concibe su vida sin música?
JO: No, y dudo que haya una persona que lo hiciera. Y, si lo hace, no es consciente de lo que dice.

CHC: ¿Habría algún motivo por el cuál abandonaría voluntariamente la música?
JO: Una grave lesión auditiva que me impidiese trabajar y disfrutar de ella.

 

Más información en http://www.jagobaormaetxea.com

 

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